Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía y la Fundación “la Caixa” llevan desayunos saludables a los colegios para promover los valores de la agricultura

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía y la Fundación “la Caixa” llevan desayunos saludables a los colegios para promover los valores de la agricultura

El Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Llanos de Marín, de Almería, ha sido el primero en acoger la campaña que Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía y la Fundación “la Caixa”, a través de CaixaBank, están promoviendo para divulgar y promover entre los escolares los valores tanto de la actividad agraria como del cooperativismo agroalimentario, así como el peso que este modelo empresarial tiene en la economía andaluza.

Una campaña que surge ante la necesidad, por un lado, de dignificar la profesión de todos esos hombres y mujeres del campo que, con su esfuerzo diario, se encargan de producir alimentos ricos y saludables; y, por otro, de mostrar a los estudiantes cuál es el proceso que muchos de esos productos realizan después en las industrias para llegar a nuestras mesas tal y como los conocemos.

La campaña se divide en varias acciones y se dirige a distintas etapas educativas. Así, para los alumnos de 3º y 4º de Primaria (entre 8 y 10 años), la actividad se desarrolla en el propio centro educativo y consiste en una propuesta lúdica y divulgativa. Comienza con una charla de presentación y un vídeo, en el que Carmen Campos y Pepe Vaqueros, dos personajes virtuales, explican con un lenguaje cercano el trabajo de las miles de familias dedicadas a la agricultura y la ganadería, el origen de las cooperativas y su funcionamiento.

Conceptos que después se afianzan con la ayuda de dos juegos interactivos: ‘La Oca Granjera’, una adaptación del tradicional juego para mostrar cómo es la producción de alimentos y el trabajo de las cooperativas en Andalucía; y ‘Desayunos Saludables’, en el que los escolares tienen que hacer una compra virtual y realizar la mejor propuesta de desayuno a partir de alimentos variados, saludables y andaluces. La recompensa a este juego será realizar un desayuno con esos mismos productos saludables.

El objetivo que se persigue es, además, establecer buenos hábitos alimenticios desde pequeños, concienciando de la importancia de una alimentación adecuada y equilibrada, con productos naturales y de origen cooperativo.

En definitiva, la campaña está prevista que aterrice en un total de diez colegios andaluces, con la participación de alrededor de 600 estudiantes.

Acciones en Secundaria

La campaña también está destinada a los institutos, pues proyecta otro tipo de acciones para los alumnos de 15 a 17 años, que cursan 4º de la ESO y 1º de Bachillerato. Para estos estudiantes, el objetivo principal es dar a conocer el modelo empresarial cooperativo y sus nichos de empleo. En este caso, la acción se desarrolla en una cooperativa, donde se proyecta el vídeo titulado ‘Tu futuro profesional en las cooperativas agroalimentarias’. Un documental en el que se explica la diversidad de opciones laborales -más allá de la agricultura y la ganadería- que ofrece el modelo, desde el testimonio de ocho trabajadores.

A continuación, se entrega a los estudiantes una ‘Guía de Empleabilidad’ en la que se desgranan más de una treintena de empleos vinculados a la actividad de las cooperativas agroalimentarias, así como la titulación necesaria para desarrollarlas, ya sea mediante Formación Profesional o carrera universitaria. Por último, se afianzan los conocimientos adquiridos con un recorrido por la cooperativa en la que el alumnado puede ser testigo de cómo se trabaja y quiénes desarrollan su labor profesional en esa empresa en concreto: ingenieros agrícolas, veterinarios, técnicos de I+D+i, informáticos, expertos en marketing y comunicación, economistas, etc.

Con estas actividades se pretende que quienes se están formando actualmente con objetivo de ocupar un puesto de trabajo en un futuro tengan en mente que las cooperativas y el sector agroalimentario permiten el desarrollo profesional en un amplio abanico de sectores y que estas empresas están afincadas en los pueblos, creando empleo y riqueza en el medio rural. Por lo tanto, con este proyecto, se contribuye a impulsar el relevo generacional.

Respecto a los centros de Secundaria, la campaña visitará un total de ocho institutos andaluces, con la participación de más de 300 estudiantes.

Para Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía es imprescindible la educación, desde edades tempranas, para valorar el papel que el sector agroalimentario y sus empresas juegan en la economía y la sociedad andaluza, por lo que agradece enormemente “el respaldo de la Fundación “la Caixa” y CaixaBank a esta iniciativa, que está teniendo una acogida realmente fantástica en los centros educativos de Andalucía”, subraya el director gerente de la federación, Jaime Martínez-Conradi.

Dcoop promueve la molturación en común

Dcoop promueve la molturación en común

Cooperativas socias de Dcoop han acordado la molturación en común de aceituna para la campaña 2023/24 con el objetivo de abaratar costes en un momento en el que el olivar continúa afectado por la sequía y las altas temperaturas de los últimos meses.

Así, las jienenses SCA Nuestra Señora del Rosario y San Blas de Rus y la Unión de Úbeda han llegado a un acuerdo por el que la aceituna de los socios se molturará en la cooperativa ubetense. También las cooperativas Cristo de Orense de Brazatortas (Ciudad Real) y Nuestra Señora del Socorro de Argamasilla de Calatrava han aprobado moler en esta última esta campaña.

El año pasado ya la SCA del Campo Nuestra Señora del Valle Rico de Morente (Córdoba) empezó a entregar la aceituna en la Cooperativa Olivarera Virgen del Campo de Cañete de las Torres, y años atrás la cooperativa Olivarera San Juan Bautista de Cuevas Bajas (Málaga) y la cooperativa Olivarera Nuestra Señora de Gracia de La Parrilla (Córdoba) decidieron moler en otras cooperativas, actualmente Oleoalgaidas.

En estos casos no se trata de fusiones de cooperativas, porque se funciona como centro de recepción sin que desaparezcan como empresas, continuando prestando servicios a sus socios. Casos diferentes han sido la integración de la cooperativa Nuestra Señora del Rosario de Fuente Álamo en la SCA Martínez Montañés de Alcalá la Real y, sobre todo, el Grupo Cooperativo del Guadiato, fruto de la fusión de cooperativas de Villaviciosa, Villaharta, Espiel y Belmez, en la Sierra Morena cordobesa.

Las cooperativas agroalimentarias refuerzan su sostenibilidad apostando por la energía fotovoltaica

Las cooperativas agroalimentarias refuerzan su sostenibilidad apostando por la energía fotovoltaica

El futuro energético será renovable o no será. Las energías procedentes de fuentes limpias se erigen como la única solución posible para garantizar el desarrollo sostenible y una oportunidad para ahorrar costes frente a la volatilidad de los precios del mercado de la electricidad. Razones de peso para convencer a las cooperativas agroalimentarias de la necesidad de apostar por la energía fotovoltaica.

Con este objetivo, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía está ejecutando el proyecto ‘Análisis de viabilidad para la instalación de energía fotovoltaica en el sector agroalimentario’, que se enmarca dentro de la Línea 4 para la Innovación y Competitividad Empresarial de la Economía Social, y que financia la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía. Este proyecto se propone asesorar a 30 cooperativas andaluzas para la colocación de placas solares en sus instalaciones, así como la puesta en marcha de una iniciativa pionera en el sector agro como es la constitución de una cooperativa energética.

En España se puede disfrutar de una fuente de energía que es inagotable y que, por ahora, es la más barata: el sol. Existen ya numerosos casos de éxito de cooperativas y comunidades del sector agrario que han adoptado el autoconsumo fotovoltaico, ya sea para calentar el agua en granjas y bodegas o para bombearla en sistemas de riego.

De hecho, los sectores de la agricultura y el regadío concentran el 25% de las plantas fotovoltaicas para autoconsumo instaladas en España, según datos de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), recogidos por la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore).

No obstante, para lograr que el sector cooperativo abandere el desarrollo sostenible, es necesario seguir dando pasos en este sentido. Por ello, la federación regional está ultimando los análisis de viabilidad y estudios de costes económicos para la instalación de energía fotovoltaica en una treintena de cooperativas de las distintas provincias andaluzas, como paso previo a la realización de dichos proyectos energéticos.

A lo largo de los últimos meses, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha venido ejerciendo una labor de asesoramiento, orientación, consultoría y tutorización a sus cooperativas federadas para la puesta en marcha de plantas fotovoltaicas, y está prevista una próxima jornada informativa como cierre de las actividades del proyecto.

Además, se ha presentado ya un modelo para la constitución de una cooperativa energética en colaboración con entidades y grupos de investigación.

Al apostar por las energías renovables, la base social de las cooperativas obtiene importantes ventajas como un ahorro notable en la factura energética, no depender exclusivamente de la red eléctrica y disponer de una fuente de energía renovable propia como protección frente a las alteraciones de los mercados. Además, estas cooperativas refuerzan su estrategia de sostenibilidad ambiental, ya que la producción sostenible no sólo se ciñe a la producción, sino también a la transformación de los alimentos, lo que se traduce en valores añadidos para la comercialización del producto y reputación para la marca. No en vano, la huella de los alimentos es un aspecto cada vez más considerado por los consumidores.

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía y Fundación Caja Rural del Sur renuevan su convenio para el impulso del cooperativismo en la región

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía y Fundación Caja Rural del Sur renuevan su convenio para el impulso del cooperativismo en la región

Los presidentes de Fundación Caja Rural del Sur, José Luis García-Palacios Álvarez, y de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Fulgencio Torres Moral, han rubricado en Sevilla la renovación del acuerdo de colaboración que mantienen ambas entidades con el objetivo de impulsar el desarrollo del sector cooperativo en la región. Este acuerdo tendrá, como los anteriores, una duración de un año.

En virtud de este protocolo de colaboración, Fundación Caja Rural del Sur facilitará a Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía y a sus socios, agricultores y ganaderos, sus servicios, con el objetivo de mejorar el rendimiento de sus explotaciones en el marco de un desarrollo económico del sector, teniendo muy presente la prioridad de la conservación del medio rural. De ello se pueden beneficiar las entidades asociadas a la federación, 641 según el último balance.

El presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Fulgencio Torres Moral, ha puesto en valor el respaldo de la Fundación Caja Rural del Sur a esta entidad, con la que comparte objetivos en el sector y que, desde su origen, colabora muy especialmente con las cooperativas. “Agradecemos, un año más, el apoyo que Fundación Caja Rural del Sur viene dando históricamente a Cooperativas Agro-alimentarias, un apoyo muy relevante para alcanzar nuestros fines, que no son otros que impulsar un modelo cooperativo empresarial, rentable, competitivo, profesionalizado, generador de valor y con una dimensión relevante, contribuyendo así a la sostenibilidad del sector agroalimentario”, ha destacado Fulgencio Torres.

Por su parte, José Luis García-Palacios ha subrayado que “las cooperativas agroalimentarias en Andalucía son un pilar fundamental para el desarrollo agrícola sostenible en nuestra región, para la creación de empleo, y el fomento de la innovación en el sector agrícola. Nos enorgullece respaldar estas estructuras que permiten a los agricultores y ganaderos compartir conocimientos, recursos y enfrentar desafíos de manera colectiva”.

Por ello, García-Palacios ha remarcado «el compromiso desde Caja Rural del Sur con las cooperativas andaluzas, que va más allá de la simple asistencia financiera”. “Estamos comprometidos con el fortalecimiento de las comunidades rurales, apoyando a los productores locales y fomentando la colaboración a través de las importantes estructuras cooperativas”, ha señalado.

Una treintena de cooperativas agroalimentarias andaluzas calculan la huella de sus procesos productivos

Una treintena de cooperativas agroalimentarias andaluzas calculan la huella de sus procesos productivos

La huella hídrica y la huella de carbono son los indicadores considerados más representativos para evaluar la sostenibilidad ambiental de un proceso productivo.

Por este motivo, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía está ejecutando un proyecto para el cálculo de estos dos indicadores en un total de 30 cooperativas andaluzas de distintos sectores.

Se trata de la iniciativa ‘Mejora de la sostenibilidad en las cooperativas agrarias mediante la acreditación del cálculo de la huella hídrica y huella de carbono en el sector agroalimentario’, que se enmarca en la Línea 4 para la Innovación y Competitividad Empresarial de la Economía Social, que financia la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía.

La huella hídrica tiene en cuenta tanto el uso directo como indirecto de este recurso, y se define como el volumen total de agua dulce que se utiliza para producir los bienes y servicios consumidos por las cooperativas. Respecto a la huella de carbono, se conoce como la totalidad de los gases de efecto invernadero emitidos por efecto directo o indirecto por las industrias cooperativas.

El sector cooperativo precisa equilibrar una mayor producción de alimentos, para dar respuesta a la demanda derivada del incremento de la población, con la sostenibilidad ambiental que rige la producción agraria europea y que, cada vez más, está exigiendo la sociedad para salvaguardar la integridad del Planeta.

En este sentido, es posible incrementar los rendimientos productivos entre un 45 y 70% mejorando las prácticas en los cultivos y procesos industriales, siendo ésta una de las claves para reducir el impacto ambiental de la producción de alimentos de origen cooperativos.

Con esta premisa, este proyecto se centra en la evaluación de la huella hídrica en 10 cooperativas y en el cálculo de la huella de carbono en otras 20 cooperativas, siendo estos indicadores “una forma de mostrar el compromiso del modelo cooperativo con la sostenibilidad y el cuidado del entorno, mediante indicadores reconocidos que avalan la apuesta de nuestro sistema productivo por el hacer un uso eficiente de los recursos”, señala el director gerente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Jaime Martínez-Conradi Álamo, ya que “una vez conocido el impacto de ambas huellas es posible implementar una estrategia con acciones de mejora, y de esta forma, se refuerza el área de responsabilidad ambiental en el que vienen trabajando las cooperativas”.

Para el cálculo de la huella hídrica se ha subcontratado una entidad que aplica una metodología basada en el estándar ‘Water FootPrint’ y que incluye información relativa al último año de cultivo.

Respecto al cálculo de las emisiones generadas por las cooperativas participantes se incluyen a las fincas propias o arrendadas y se consideran los gases del último año finalizado. Dentro de esta actividad se incluye la inscripción en el Ministerio para la Transición ecológica y Reto demográfico, que homologa dicho cálculo con la aportación de un sello.

Tras las respectivas evaluaciones, se incluyen medidas correctoras personalizadas para cada cooperativa y se facilita asesoramiento a técnicos para su progresiva implementación.

El proyecto se encuentra muy avanzado, y ya ha finalizado el cálculo de las huellas en la gran mayoría de las cooperativas participantes. Además, se ha iniciado el registro en el ministerio de muchas de ellas, que están a la espera de recibir el sello correspondiente.