Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía defiende el biogás como una oportunidad económica, ambiental y estratégica para el olivar andaluz

3.07.26 | | Federación, Olivar

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía considera que el desarrollo de proyectos de biogás y biometano en Andalucía constituye una oportunidad de primer orden para el sector agrario, muy especialmente para el olivar andaluz, al permitir transformar subproductos agrícolas en energía renovable, fertilizantes orgánicos y valor añadido para el territorio.

La federación destaca que el olivar genera cada campaña importantes volúmenes de subproductos, entre ellos, el alperujo y el alpechín, cuya adecuada gestión resulta esencial desde el punto de vista económico, ambiental y productivo.

En este contexto, las plantas de biogás representan una alternativa eficaz, moderna y sostenible para valorizar estos recursos, convirtiendo lo que tradicionalmente se ha considerado un subproducto en una fuente de energía limpia y en una nueva posibilidad de rendimiento para agricultores, cooperativas e industrias oleícolas.

Los residuos y subproductos agrícolas son la base de estos proyectos. En el caso del olivar, cabe recordar que Andalucía es la principal región olivarera de Europa y cuenta con una estructura cooperativa e industrial capaz de liderar modelos de aprovechamiento circular de los subproductos de la aceituna.

Por esta razón, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, considera que la valorización del alperujo, del alpechín y de otros restos orgánicos vinculados a la actividad oleícola permite avanzar hacia un modelo más eficiente, en el que el valor permanece en el territorio y revierte en los propios agricultores.

Asimismo, la federación pone de relieve los beneficios ambientales asociados a estos proyectos. De hecho, las plantas de biogás y biometano contribuyen a la reducción de emisiones, a la producción de energía renovable, a la disminución de la dependencia de combustibles fósiles y al aprovechamiento ordenado de la materia orgánica. Se trata, por tanto, de una actividad plenamente alineada con los objetivos europeos de descarbonización, transición energética y economía circular.

Además, los proyectos de biogás y biometano están sometidos a los requisitos ambientales exigidos por la normativa europea, estatal y autonómica, así como a los correspondientes procedimientos de autorización y control.

Por último, y para aportar luz ante posibles dudas de la sociedad, la organización destaca que estas instalaciones modernas incorporan sistemas de gestión cerrados, controlados y trazables, concebidos para garantizar la seguridad ambiental, la eficiencia del proceso y la correcta valorización de las materias primas utilizadas.

Otro de los elementos esenciales de este modelo es el digestato, material resultante del proceso de digestión anaerobia, que puede convertirse en un recurso de interés agronómico. Su adecuada gestión permite devolver nutrientes al suelo, mejorar el aprovechamiento de la materia orgánica y avanzar en la reducción de la dependencia de fertilizantes minerales. De esta forma, el ciclo se cierra en el propio territorio: el campo aporta los subproductos, estos se transforman en energía y fertilización orgánica, y el valor generado retorna al sector productor.

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía apoya, por tanto, el desarrollo ordenado del biogás, al considerar que puede generar empleo, inversión y actividad económica en las zonas rurales, favoreciendo la fijación de población y la creación de nuevas oportunidades vinculadas a la bioeconomía. “En una comunidad autónoma con una potente base agraria y agroindustrial, estos proyectos representan una vía real para impulsar la innovación, la sostenibilidad y la rentabilidad del campo andaluz”, apunta la entidad.

Con este argumentario, la federación regional insiste en que Andalucía no puede quedar al margen de una oportunidad que ya está siendo aprovechada en otros territorios europeos. “El biogás y el biometano forman parte de las soluciones necesarias para afrontar los retos energéticos, ambientales y productivos actuales, y el sector agrario andaluz cuenta con capacidad, materia prima, conocimiento y estructura territorial para desempeñar un papel protagonista”, señala.

Por todo ello, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía da su aprobación al desarrollo de estos proyectos, como nueva vía de generar valor añadido en el campo andaluz.