Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía reúne a expertos en vigilancia tecnológica, eficiencia energética y agromarketing internacional en una webinar sobre cómo ganar en competitividad

14.10.26 | | I+D+i, Newsletter

La competitividad del sector agroalimentario pasa cada vez más por anticiparse a los cambios, mejorar la eficiencia de los procesos y convertir la información en decisiones empresariales. Con este objetivo, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha celebrado el webinar ‘Anticiparse, optimizar y crecer: claves para una empresa agroalimentaria más competitiva’, una jornada centrada en la vigilancia tecnológica, la eficiencia energética y el agromarketing como herramientas para reforzar la posición de empresas y cooperativas.

El encuentro reunió a Björn Marcel, técnico de propiedad industrial y vigilancia tecnológica de Andalucía TRADE; Antonio Uclés, comercial de cuentas internacionales de Daikin Europe; y Gissèle Falcón, CEO de Siete Agromarketing. La iniciativa contó con la colaboración de ICTESS y Siete Agromarketing, así como con el respaldo institucional de la Junta de Andalucía y Andalucía TRADE.

Obdulia Parra, técnico de I+D+i de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, pronunció las palabras de apertura, subrayando la importancia de facilitar a las empresas herramientas que les permitan anticiparse a los retos, ganar competitividad y detectar nuevas oportunidades de crecimiento.

Información para anticiparse y reducir riesgos

La primera intervención corrió a cargo de Björn Marcel, quien puso el foco en la vigilancia tecnológica como instrumento para mejorar la toma de decisiones empresariales. En un escenario condicionado por la evolución normativa, los costes de producción, las exigencias ambientales y el avance constante de nuevas soluciones tecnológicas, Marcel defendió la necesidad de analizar información relacionada con patentes, líneas de investigación, competidores y tendencias de mercado antes de acometer nuevas inversiones.

«Una cooperativa no puede permitirse el lujo de invertir por intuición», señaló. A su juicio, disponer de información adecuada sobre tecnologías existentes, desarrollos registrados o patentes ya caducadas puede evitar inversiones innecesarias, mejorar la capacidad de negociación con proveedores y reducir determinados riesgos jurídicos.

El técnico de Andalucía TRADE insistió, además, en que el valor de la vigilancia tecnológica no reside en acumular información, sino en seleccionar aquella que resulte realmente útil y convertirla en conocimiento aplicable a la estrategia de la empresa.

Eficacia energética y prevención

La optimización de los recursos energéticos centró la intervención de Antonio Uclés, de Daikin Europe, quien analizó algunas de las ineficiencias que pueden pasar inadvertidas en las instalaciones agroalimentarias. Uclés explicó que numerosas pérdidas energéticas solo se detectan cuando se produce una avería o durante una revisión técnica, lo que pone de manifiesto la necesidad de avanzar hacia sistemas de mantenimiento y control más preventivos.

Entre otros ejemplos, se refirió a las cámaras frigoríficas y a la importancia de identificar con antelación posibles desviaciones en su funcionamiento. Una gestión más eficiente de estas instalaciones, explicó, puede contribuir a reducir costes, prevenir incidencias y mejorar el rendimiento global de la actividad productiva.

Del marketing a la inteligencia de mercados

La dimensión comercial e internacional de la competitividad fue abordada por Gissèle Falcón, CEO de Siete Agromarketing, quien defendió un modelo de agromarketing estrechamente vinculado a la inteligencia de mercados, la innovación y la planificación estratégica.

Falcón recordó que la entrada en un nuevo mercado no debe abordarse únicamente desde la promoción del producto. Antes de iniciar cualquier estrategia de internacionalización resulta necesario estudiar la demanda, los hábitos de consumo, las barreras regulatorias, los costes logísticos y las posibilidades reales de diferenciación. «No podemos llegar a un mercado a ciegas sin datos estratégicos», afirmó durante el coloquio.

La responsable de Siete Agromarketing defendió que las empresas deben preservar aquellos atributos que forman parte de la identidad de sus productos —como el origen, la calidad o el propio modelo cooperativo—, pero adaptando al mismo tiempo su presentación y comunicación a las particularidades de cada destino. Durante su intervención recurrió a ejemplos vinculados al aguacate y al aceite de oliva para explicar cómo factores como las tecnologías de conservación, los formatos de consumo o el diseño de los envases pueden convertirse en elementos diferenciales a la hora de competir en determinados mercados.

También destacó la importancia del posicionamiento digital internacional, la segmentación de públicos y las alianzas comerciales para mejorar el retorno de las inversiones en innovación y facilitar el acceso a importadores y distribuidores.

Tecnología y mercado, una estrategia conjunta

Uno de los aspectos destacados de la jornada fue precisamente la conexión entre vigilancia tecnológica y estrategia comercial. Los ponentes coincidieron en que conocer una innovación o incorporar una nueva tecnología no garantiza por sí solo una mejora competitiva.

Para Falcón, el reto pasa también por saber trasladar sus ventajas al mercado y convertirlas en una propuesta comercial capaz de responder a necesidades concretas de clientes y consumidores.

Esta visión enlazó con una de las principales conclusiones del encuentro: la competitividad requiere una mirada transversal sobre la empresa, en la que los departamentos técnicos, comerciales y estratégicos compartan información y trabajen de manera coordinada.

Más especialización y visión estratégica

El coloquio final permitió profundizar en la necesidad de avanzar hacia organizaciones más profesionalizadas y con mayor capacidad para planificar a medio y largo plazo.

Falcón señaló que, pese a los avances registrados en los últimos años en materia de internacionalización y profesionalización, todavía existe margen para reforzar la formación de los equipos y aprovechar mejor las herramientas tecnológicas disponibles.

Asimismo, defendió una mayor especialización dentro de las organizaciones. «El departamento técnico no puede hacer la gestión de marketing y la gestión de marketing no puede hacer la estrategia tecnológica», señaló, insistiendo en la necesidad de que cada área aporte su conocimiento específico y sea capaz de trasladarlo al resto de la empresa.

La jornada concluyó con una reflexión conjunta sobre los conceptos que deberían definir a la empresa agroalimentaria del futuro. Las respuestas de los tres especialistas fueron optimización, vigilancia y estrategia. Tres conceptos que resumen también el principal mensaje del webinar: competir mejor exige producir de forma más eficiente, anticiparse a los cambios y transformar la información y el conocimiento en decisiones capaces de generar nuevas oportunidades de crecimiento.