Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía demanda que se adopten medidas de flexibilización en esta campaña de la PAC ante las circunstancias meteorológicas adversas

30.01.26 | | Federación

El próximo lunes, 2 de febrero, comenzará oficialmente el plazo para la tramitación de la Solicitud Única de la Política Agraria Común (PAC) relativa a ayudas y pagos de 2026, que se prolongará hasta el 30 de abril; así como el plazo para la comunicación de cesiones de derechos de ayuda básica a la renta y alegaciones SIGPAC, cuya fecha límite expira el 31 de mayo.

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, referente en la tramitación de expedientes PAC, vuelve a poner a disposición del sector un equipo de más de 200 profesionales distribuidos por todo el territorio andaluz, ofreciendo un servicio continuo y personalizado de asesoramiento técnico para este servicio. La federación es una de las entidades reconocida por la Junta de Andalucía para la gestión de las ayudas PAC. De hecho, representa más del 36% de las solicitudes PAC tramitadas anualmente en la comunidad autónoma, siendo la entidad líder en esta gestión, liderazgo que se mantiene con los años, avalado por la confianza del sector agroalimentario en el trabajo de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía.

Ayudas que pueden solicitarse

Los agricultores y ganaderos andaluces podrán solicitar la ayuda básica a la renta y el pago redistributivo complementario a la renta para la sostenibilidad. También, la ayuda complementaria a la renta para jóvenes agricultores y los regímenes en favor del clima, el medio ambiente y el bienestar animal. Se suman las ayudas directas asociadas a la superficie y a la ganadería y el pago específico al cultivo del algodón.

Igualmente, los productores andaluces podrán comenzar a tramitar su solicitud para los pagos correspondientes a las intervenciones sobre el desarrollo rural relativas a zonas con limitaciones naturales u otras limitaciones específicas (Zonas Desfavorecidas). También, en relación a los compromisos medioambientales, climáticos y de gestión. Además de las obligaciones ya iniciadas en 2023 y en 2025 para estas ayudas, cuyos agricultores o ganaderos deberán renovar en esta anualidad, al ser compromisos plurianuales.

Por otro lado, hay que destacar como novedad que, en este 2026, se plantean dos nuevas convocatorias: protección de la avifauna (arrozales) y compromisos de fomento y gestión sostenible de pastos, ayudas que, por lo avanzado del marco financiero actual, se espera que requieran compromisos por tres años en vez de los cinco habituales.

Por último, los productores andaluces también podrán solicitar ayudas por primas compensatorias de rentas para superficies agrarias forestadas.

Demandas por circunstancias meteorológicas adversas

Dadas las actuales circunstancias meteorológicas, los agricultores andaluces están encontrando dificultades para acceder a las parcelas y realizar las labores de siembra de cereales y leguminosas. En el caso de las parcelas ya sembradas, los cultivos se están viendo gravemente afectados, llegando en algunos casos a perderse como consecuencia del encharcamiento prolongado y del deterioro de la estructura del suelo por las continuadas lluvias de las últimas semanas.

Esta situación se traduce en dificultades para cumplir tanto con el porcentaje mínimo de rotación anual en tierras de cultivo (50%) como con la implantación del porcentaje exigido de leguminosas (5%) al que obliga el ecorrégimen de rotación con especies mejorantes.

Por esta razón, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha solicitado a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural que, con carácter excepcional y para la presente campaña, se adopten medidas de flexibilización para poder cumplir con esta ayuda, reduciendo ese porcentaje mínimo de rotación hasta el 25% y eliminando la obligatoriedad de al menos un 5% de leguminosas, manteniendo el 10% de especies mejorantes.

La federación confía en que esta demanda sea atendida, entendiendo que permitiría compatibilizar los objetivos medioambientales del ecorrégimen con la realidad agronómica actual, evitando penalizaciones injustificadas a los agricultores.

Por otra parte, a finales de 2025 se publicó el Reglamento (UE) 2025/2649 del Parlamento Europeo y del Consejo, con intención de introducir diversas modificaciones y flexibilidades en la norma PAC para simplificar la carga administrativa. Este reglamento formaría parte del paquete de simplificación llamado Ómnibus. El documento detalla cambios sustanciales en el diseño y aplicación de varias normas de condicionalidad, entre ellas, y como más significativa, eximir de control y sanciones en la práctica de rotación (BCAM 7) a los agricultores con explotaciones de hasta 30 hectáreas de superficie agrícola declarada.

No obstante, esta es una propuesta europea que, por ahora no ha tenido traslado en la normativa estatal, por lo que se está a la espera de que se confirme si se aplica para 2026. En cualquier caso, cabe recordar que, ya desde campañas anteriores, los agricultores con diez hectáreas o menos de tierra de cultivo están exentos de controles y sanciones de condicionalidad, aunque no de la condicionalidad social.

En relación con las ayudas asociadas al ovino y caprino, y a efectos de no tener problema en el cobro de las ayudas, la federación recuerda a los ganaderos la obligatoriedad de haber comunicado, antes del 1 de enero de 2026, las notificaciones pendientes en la base de datos informatizada relacionadas con el nacimiento, muerte o desplazamiento de los animales.

Igualmente, el Departamento PAC de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía recuerda la importancia de cumplir con la condición de agricultor activo para el cobro de las ayudas directas incluidas en la solicitud única. La justificación y control de esta condición es una de las más complejas en el actual marco de ayudas, por lo que se insiste a los agricultores y ganaderos que revisen y consulten su situación particular en su entidad tramitadora de las ayudas.

Por último, la federación recuerda que la Administración realiza anualmente controles de monitorización de superficies, así como a determinadas intervenciones de desarrollo rural. Se recomienda, por ello, que los solicitantes realicen fotografías georreferenciadas preventivas voluntarias en distintas fases del cultivo (siembra, plantación, momento óptimo de desarrollo del cultivo, situaciones excepcionales, etc.) para que, en caso de comunicarles un incumplimiento, estas imágenes puedan ser consideradas por la autoridad competente, al ser un elemento de prueba para justificar el cumplimento de determinados requisitos.