El técnico de I+D+i de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Álvaro Benítez, ha presentado en Auténtica Premium Food Fest el Grupo Operativo BioChargae, un proyecto de innovación que plantea aprovechar recursos generados en las propias explotaciones para avanzar hacia una agricultura regenerativa, climáticamente inteligente y con una menor dependencia de insumos externos.
Bajo el título “Innovación circular basada en biochar y microalgas para mejorar la eficiencia agraria y la resiliencia climática”, BioChargae combina tres ámbitos de trabajo: la producción de biochar a partir de residuos agrícolas, la autoproducción de bioestimulantes de microalgas y el desarrollo de una plataforma digital de apoyo a la toma de decisiones.
El proyecto se desarrolla en el marco del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027, financiado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).
De un residuo agrícola a un recurso para la propia explotación
Uno de los principales elementos del proyecto es el aprovechamiento de restos de poda, cáscaras y otros residuos vegetales generados en las explotaciones. Mediante un proceso de pirólisis controlada, estos materiales se transformarán en biochar, una enmienda que será estudiada por su capacidad para mejorar la estructura y fertilidad del suelo, favorecer la retención de agua y almacenar carbono de forma estable.
El propio esquema del proyecto recogido en la memoria plantea así un modelo circular: residuos agrícolas → pirólisis → biochar → activación con microalgas → aplicación nuevamente a los cultivos, cerrando dentro de la explotación parte del ciclo de los recursos.
La innovación da un paso adicional al plantear la activación del biochar con microalgas cultivadas en la propia finca. El objetivo es obtener un nuevo bioinsumo que combine las propiedades físico-químicas del biochar con la funcionalidad biológica de las microalgas y estudiar su efecto sobre la fertilidad y la salud del suelo, la eficiencia nutricional y la retención hídrica.
Para ello, el proyecto instalará fotobiorreactores adaptados a las condiciones de las explotaciones y conectados a sus sistemas de riego. Paralelamente, se desarrollarán protocolos para la producción de las microalgas y para la combinación de estas con el biochar.
Menos insumos y un uso más eficiente del agua
BioChargae tiene entre sus objetivos comprobar en condiciones reales de cultivo si este bioinsumo permite mejorar los planes de fertilización, la calidad del suelo y la eficiencia en el aprovechamiento del agua. Para determinarlo se compararán parcelas tratadas con otras sin tratamiento y se analizarán, durante las campañas previstas, indicadores como la materia orgánica, nitrógeno, fósforo, potasio, conductividad eléctrica, microbioma, humedad y capacidad de retención de agua.
El objetivo general del proyecto es precisamente optimizar la productividad y sostenibilidad de los cultivos leñosos mediante biochar y bioestimulantes, proporcionando al agricultor información que le permita mejorar la fertilidad del suelo y hacer más eficiente la gestión de la explotación. La iniciativa contempla además específicamente la mejora de la eficiencia hídrica y la reducción de la dependencia de fertilizantes sintéticos.
Digitalización al servicio del agricultor
La vertiente biológica y agronómica estará acompañada por un sistema digital de apoyo a la toma de decisiones. La iniciativa contempla desplegar en campo una red de sensores para medir parámetros como humedad y temperatura del suelo, pH, conductividad, fósforo, nitrógeno y potasio, además de valorar la incorporación de información relativa al consumo de agua. Estos datos se combinarán con información meteorológica y de teledetección para generar recomendaciones sobre el manejo del cultivo.
Uno de los elementos diferenciales será una plataforma agronómica con soporte para la toma de decisiones mediante voz, concebida para simplificar el acceso a la tecnología y facilitar su utilización también en pequeñas y medianas explotaciones.
El carbono, también como oportunidad
BioChargae incorpora asimismo una línea destinada a analizar el potencial de secuestro de carbono del biochar aplicado al suelo y estudiar la viabilidad técnica, económica y normativa de su eventual valorización mediante créditos de carbono en mercados voluntarios.
El proyecto no parte de que esos créditos estén garantizados, sino que prevé estimar el carbono secuestrado, revisar el marco técnico y normativo y elaborar una primera propuesta de viabilidad para su posible valorización. Esta cuestión cobra especial interés para explotaciones pequeñas, para las que la iniciativa estudiará también fórmulas que permitan acceder a estos mercados.


