La participación de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, una edición más, en la Feria Internacional del Aceite de Oliva e Industrias Afines ‘Expoliva’, ha evidenciado la importante apuesta por la I+D+i que la federación está llevando a cabo con objeto de sentar las bases del futuro olivar.
Al hilo de esto, junto al stand propio en el que se desarrollaron multitud de actividades a lo largo de los días de celebración de la feria, otro de los escenarios destacados de la cita olivarera fue la Sala Guadalcotón de IFEJA, donde se presentaron 10 proyectos en los que participa Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía y que tienen al olivar y sus frutos como protagonistas. A esta puesta de largo asistieron Francisco Javier Perales, Diputado provincial de Jaén de Agricultura y Ganadería; y José Luis Hidalgo, Diputado provincial de Jaén de Servicios Municipales.
En la categoría de grupos operativos autonómicos se presentaron un total de siete iniciativas. La primera de ellas fue la Plataforma de Autentificación de Aceites de Oliva mediante Huella Digital, PLAHUD. Se trata de un grupo operativo regional cuyo objetivo es convertirse en un centro de actividad donde se intercambien datos, huellas digitales de los aceites, que son tratados e interpretados por el sistema, permitiendo establecer la identidad de un determinado lote o volumen de aceite de oliva y verificar la autenticidad entre categorías de calidad o frente otras grasas vegetales.
El segundo Grupo Operativo de esta categoría fue E‐BANCO, “E‐banco de patrones sensoriales de aceite de oliva virgen para el sector productor”, que tiene como objeto definir una estrategia para la mejora de la calidad de los aceites de oliva vírgenes producidos en las almazaras de Andalucía, mediante la utilización de patrones de referencia que permitan la intercomparación y la discriminación correcta de los aceites durante el proceso de producción, alcanzando por tanto un mayor valor en el mercado.
El tercer proyecto del grupo es MOUNTOLIVE I, que busca la “Diferenciación y valorización del aceite de olivar de montaña”, desde el aspecto cualitativo y saludable, determinando los compuestos diferenciadores respecto al cultivo del olivar que se desarrolla en altitudes más bajas y todo ello considerando el grado de aceptación por parte del consumidor final.
Asimismo, la Federación forma parte del Grupo Operativo SmartPhotOlive, “Aplicación de la Inteligencia Artificial en cooperativas oleícolas energéticas” para mejorar la gestión energética del sector oleícola, entendiendo como ente productor, gestor y distribuidor a las cooperativas energéticas que mediante modelos predictivos aseguren su viabilidad, técnica, económica, financiera y sostenible.
También autonómico es el Grupo Operativo SAMM_IRO que aplica IoT, Big Data e Inteligencia Artificial para transformar la gestión del olivar andaluz, haciéndola más eficiente y sostenible. A través de redes de sensores inteligentes, recopila datos en tiempo real sobre el sistema clima-suelo-planta, optimizando el riego y la protección fitosanitaria. Y todo ello sin que los agricultores tengan que hacer grandes inversiones, mejorando la productividad y sostenibilidad del olivar, y con potencial de expandirse a otros cultivos y regiones agrícolas.
El sexto Grupo Operativo presentado es Olike, que trata de proporcionar soluciones innovadoras para el control del agua consumida y el manejo de efluentes en la fase industrial de aderezo de la aceituna de mesa para contribuir a la optimización de los recursos y a la protección del medio ambiente.
También alrededor de la gestión de agua gira el Grupo Operativo Hidrolivar, que tiene como objetivo optimizar el agua con la instalación de dispositivos infiltradores -hidroinfiltrador-, aprovechando al máximo el agua de lluvia y riego, y contribuyendo a que el sector del olivar se adapte a los efectos del cambio climático.
El último de los proyectos presentados fue el concerniente al Grupo Operativo OliVar, planteado para conseguir la detección temprana de las plagas que afectan al olivo y reducir, así, el uso de fitosanitarios. Para ello se ha ensayado un sistema de detección automática basada en visión artificial que monitoriza las trampas de los insectos en tiempo real.
Todos estos proyectos están financiados a través de los Fondos Europeos Agrícolas de Desarrollo Rural (FEADER) y cofinanciados por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en la convocatoria de 2022 para el Funcionamiento de Grupos Operativos Regionales de la Asociación Europea de Innovación en Materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícola (AEI-Agri) en el sector del olivar.
Grupo Operativo Suprautonómico
El Grupo Operativo Suprautonómico Simbioliva pretende potenciar el desarrollo de soluciones bio-tecnológicas para impulsar una economía circular del olivar asociada al alperujo, que permita proteger el suelo de la degradación e incrementar la resiliencia de los cultivos.
Este grupo está cofinanciado por la Unión Europea al 80% con cargo al FEADER, siendo la autoridad encargada de la gestión de la aplicación de la ayuda FEADER la Dirección general de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Proyectos europeos
En cuanto a proyectos de dimensión europea, se presentó el Living Lab Andaluz, “Suelos sanos en olivar”, enmarcado en el proyecto europeo LivingSoiLL, compuesto por 50 socios de España, Francia, Portugal, Italia y Polonia.
Coordinado por la Universidad de Jaén, cuenta con la participación de 15 entidades, entre las que se encuentra Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén, y tiene como objetivo afrontar los principales retos relacionados con la salud del suelo en el olivar y la puesta en marcha de soluciones sostenibles orientadas a su mejora de conservación.
En el mismo ámbito se encuadra el proyecto CHOICE, financiado por la Unión Europea dentro del marco Horizonte Europa, y que busca generalizar la adopción de prácticas sostenibles a lo largo de toda la cadena de valor agroalimentaria, mejorando los procesos productivos y creando entornos favorables para la reducción del impacto ambiental negativo, allanando así el camino hasta las cero emisiones en 2050.